Las picaduras por himenópteros (abejas y avispas) son, tras los alimentos, la causa más frecuente de anafilaxia (reacción alérgica grave y sistémica o generalizada) en los niños. Es más frecuente en los niños ya en edad escolar y adolescentes.
Evitar comer y beber al aire libre, el uso de perfumes, no llevar ropa de colores vivos, ni andar descalzo por la hierba.
Llevar ropa y calzado que cubran brazos, piernas y pies y usar sombrero.
No acercarse a árboles con fruta, flores, arbustos y zonas con basura; tampoco a colmenas, panales o nidos de avispas. Tener precaución en zonas de piscinas y estanques. No hacer trabajos de jardinería.
Viajar en coche con las ventanillas cerradas. Si el insecto entra en el coche, detenerse y rociar con insecticida hasta que salga o muera.
Evitar los movimientos bruscos cuando se vea una avispa o abeja.
Se puede utilizar un repelente de insectos, aunque no es muy eficaz.
Finalmente, es muy importante llevar consigo la medicación indicada por su pediatra o alergólogo para el caso de que se presente una reacción alérgica, y aprender a utilizarla por si fuera necesario.